La fotovoltaica es la única tecnología que actualmente está en camino de cumplir con el objetivo de la COP28 de triplicar la capacidad renovable para 2030.
El crecimiento de las renovables marca un récord histórico, pero la transición energética sigue en riesgo

El año 2024 marcó un hito sin precedentes para las energías renovables: la capacidad global creció en 741 gigavatios (GW), representando el mayor aumento anual registrado hasta el momento, con un incremento del 18% respecto al año anterior. La energía solar fotovoltaica fue la gran protagonista, aportando un abrumador 81% de esta expansión, con China liderando el despliegue al concentrar el 60% de las nuevas instalaciones fotovoltaicas a nivel mundial.
Este auge refleja el progreso tecnológico y una demanda creciente de energía limpia. Además, muchas empresas —especialmente en los sectores tecnológico e industrial— aumentaron sus compras de renovables mediante contratos de compraventa de energía (PPAs), sumando 69 GW, lo que representa un incremento del 35% respecto a 2023. Esta tendencia confirma que las energías renovables no solo son sostenibles, sino también una opción económicamente sólida.
No obstante, el informe publicado por REN21, Renewables 2025 Global Status Report, lanza una advertencia: el ritmo actual es insuficiente para alcanzar las ambiciosas metas climáticas internacionales. Para cumplir con el objetivo de la COP28 de triplicar la capacidad renovable para 2030, el mundo necesita sumar aproximadamente 800 GW adicionales a lo ya proyectado; solo la energía solar fotovoltaica avanza al ritmo necesario para cumplir esa meta.
En 2024, la demanda energética creció un 2,2%, impulsada por las economías emergentes y, especialmente, por China. El consumo de electricidad aumentó un 4,3%, con sectores como la inteligencia artificial, la refrigeración, el transporte y la industria como principales motores. Como consecuencia directa, se registró un repunte en el uso de combustibles fósiles, un incremento del 0,8% en las emisiones globales de CO₂ y un nuevo récord histórico en la generación a partir de carbón.
Es necesario mirar más allá del sistema eléctrico. Actualmente, la calefacción y los combustibles representan más de tres cuartas partes del consumo final de energía (CFE), pero las renovables solo cubren el 5,7% de esa demanda. Además, la electrificación de los sectores de uso final sigue siendo lenta y desigual, lo que limita el alcance real de la transición energética.
A pesar del continuo crecimiento de las energías renovables, este informe subraya que este avance no cuenta con un respaldo estructural sólido: la ausencia de planificación energética integral, marcos regulatorios estables, redes eléctricas modernas y mecanismos de financiación accesibles pone en duda la capacidad de sostener el impulso actual.
Sin cambios profundos en el sistema energético, apoyados en decisiones políticas claras y una planificación a largo plazo, la transición hacia una economía más limpia y resistente podría no llegar a completarse.
Fuente: Renewables 2025 Global Status Report: Global Overview
