Según la organización Ember, 2024 ha sido un año histórico para las energías renovables en Europa.
En 2024, la energía solar superó al carbón, marcando un año récord para el crecimiento de las energías renovables en la Unión Europea
Según la organización Ember, 2024 ha sido un año histórico para las energías renovables en Europa, con la energía solar convirtiéndose en la fuente de energía de más rápido crecimiento en la UE, experimentando un aumento del 22%, impulsado por 66 GW de nuevas adiciones de capacidad solar. Esto equivale a 450.000 paneles solares añadidos por día.
Las fuentes de energía renovable alcanzaron un récord del 71% de la generación total de electricidad de la UE. Esto implica una reducción en la importación del gas y el carbón por más de 50.000 millones de euros.
Por otro lado, la energía eólica siguió siendo la segunda fuente de energía más grande de la UE, con una generación que creció en 7 TWh en 2024, alcanzando los 477 TWh. Sin embargo, este crecimiento es menor que el aumento anual promedio observado entre 2019 y 2023, probablemente debido a condiciones de viento menos favorables. A pesar de esto, la energía eólica sigue siendo competitiva en costos con la generación de combustibles fósiles y todavía es más barata que la energía generada a base de gas en Europa. Con los precios del gas natural subiendo en 2024, la energía eólica se ha vuelto aún más competitiva, ayudando a reducir los precios de la electricidad en la UE. Además, Ember informa que varios factores sugieren que se espera que las incrementos anuales de capacidad aumenten de 13 GW estimados en 2024 a casi 30 GW para 2030.
Desde su lanzamiento en 2019, el Pacto Verde Europeo ha impulsado un aumento dramático de la energía eólica y solar. El crecimiento de las fuentes renovables también ayudó a que las energías renovables representaran casi la mitad (47%) de la generación total de electricidad de la UE. Las fuentes limpias colectivamente alcanzaron un récord del 71%, impulsadas por la expansión de la energía solar y eólica.
El crecimiento de las fuentes de energía renovable, particularmente la energía solar y eólica, ofrece una perspectiva prometedora para el futuro de Europa, con un sistema eléctrico más sostenible, limpio y competitivo.

